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viernes, 27 de diciembre de 2013

Yoga en Pedregalejo. Centro de Arteterapia El Caminante. Enero de 2014


Nuevos ciclos se abren. El nuevo año que entra siempre nos trae nuevos y desafiantes propósitos, por lo general relacionados con la salud, de un modo u otro, pues casi siempre ansiamos comprometernos con nuestro bienestar, con el desarrollo armonioso de nuestras relaciones, nuestra relación con "los otros" y la relación con nosotros mismos, con nuestros cuerpos, nuestros corazones y con nuestras inquietas mentes. Casi siempre son propósitos de integración, de unidad, de conexión, de paz y de armonía en uno u otro aspecto de nuestras vidas. Por eso es un momento excelente(de hecho, siempre lo es) para iniciar o retomar la práctica del yoga, pues yoga significa unión, literalmente, y en un sentido general, incluso diría universal, paz, armonía, salud y bienestar. También es fuerza, y concentración, y flexibilidad, y templanza, y ecuanimidad. 

La clase comienza en silencio, encuentra tu lugar y siéntate, encuentra tu respiración, vigila tu postura, la espalda derecha, los hombros y la mandíbula relajados, junta las manos a la altura del corazón, apoya los pulgares sobre el externón, inhala amplio, libre, canta. El sonido de la sílaba Om cantada tres veces nos prepara para la práctica, centra nuestra nuestra atención en ella, abre nuestra mente y nuestro corazón.


El yoga es una ciencia, o un arte, orientado a experimentar la unidad. No hay nada en lo que creer, no es un sistema de creencias, sino un sistema integrador que nos muestra, a través de nuestra propia experiencia, que existe unidad y armonía en nosotros y en el universo que habitamos. Es muy sencillo. Primero encuentra tu respiración y luego comienza mover tu cuerpo al ritmo de esa respiración, la tuya, a tu ritmo y no a ningún otro. Observarás que la mente se va centrando en el movimiento, en las sensaciones, y se irá aquietando.

ASANAS:

Las asanas, o posturas, nos conducen a la fuerza, a la flexibilidad y a la estabilidad. Abren nuestros centros energéticos, nos dan sentido del equilibrio y de la armonía, cada parte del cuerpo se conecta con el resto y experimentamos armonía con nosotros mismos y con el espacio. Nos muestran nuestra relación con el suelo, con la Tierra, con su fuerza, la gravedad, y con nuestro deseo e intención de elevarnos, nuestra relación con el Cielo. Asana es el equilibrio entre las fuerzas descendentes y las ascendentes, las raíces que se hunden en la Tierra y las ramas que se elevan hacia lo Alto.
Las asanas nos marcan una dirección a seguir, cada miembro hacia su lado, con estabilidad, fuerza y precisión, y así nos revela la conexión de las distintas partes, integrándolas y armonizándolas.





PRANAYAMA:


Observamos la respiración, el movimiento que genera en el cuerpo, qué posturas facilitan la inhalación y cuáles la exhalación, qué efectos produce el alargar una u otra, o ambas, y poco a poco vamos descubriendo la conexión entre nuestro proceso respiratorio, nuestra conciencia del mismo y las fluctuaciones de la mente, y también con los niveles de energía en nuestro cuerpo.






DHYANA(MEDITACIÓN):

La meditación no se aprende, no es algo que podamos hacer, es más bien algo que sucede cuando concentramos nuestra atención(dharana) sobre un objeto determinado, ya sea nuestra respiración, las sensaciones físicas, un sonido o una imagen determinada, durante un tiempo determinado y con la actitud correcta. En yoga aprendemos dharana (presencia, concentración) y la meditación, el estado de conciencia que sobreviene, es el regalo de la práctica continuada, paciente y amorosa. Dharana bendice cada una de nuestras acciones con la calidad de la presencia, cuando estamos presentes y concentrados en cualquier acción, nuestra vida se torna más armoniosa y pacífica. Dhyana es el estado meditativo que se extiende, más allá de la práctica en clase de yoga, a todos los ámbitos de nuestra vida.

La clase termina como empezó, en silencio, centrados en la respiración, en el cuerpo, saboreando los beneficios de la práctica. También cantamos el Om, tres veces, al final, para cerrar la práctica para enmarcarla con este sencillo sonido, esta sílaba primigenia:


QUE TODOS LOS SERES SEAN FELICES,
QUE TODOS LOS SERES ALCANCEN LA PAZ,
SE LIBEREN DE LA IGNORANCIA.

LUZ EN LA MENTE, PAZ EN EL ALMA,
OM SHANTI.

A partir de martes 7 de enero de 2014

con Carolina Pino: Martes y Jueves de 10.00 a 11.30
con Rafael Medina: Martes y Jueves de 19.30 a 21.00


Para reservar y clase gratuita de prueba:


c/. Ventura de la Vega, 5 - 29017 Málaga
(Zona Pedregalejo)
Tlf.: 952 357 301
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